Dany Jiménez: “La música que me gusta escuchar es la que me incomoda”

Por Nadya Pérez Lugo

Verborrágico, minucioso en contar cada detalle. El multifacético Dany Jiménez parece varias personas en una sola. Para esta oportunidad dejó su lugar de periodista para dialogar con Pogo de Rock acerca de su proyecto musical: Free Anguila. Ese colectivo musical libertario de cinco músicos criados entre la tradición eléctrica del rock y el groove endiablado de la música negra, que está conformado por: Jiménez (voz y guitarra) Agustín Aguiar (guitarra y coros) Roberto González (bajo) Pato Lema (teclados) y Alejandro Aguerres (batería).

La banda tiene previsto estos shows:

Sábado 9 de Noviembre: La Tangente (CABA)

Viernes 15 de Noviembre: Teatro ND Ateneo (CABA): Abeiendo el show de La Perra Que los Parió.

Sábado 7 de Diciembre: Festival Blues al Río (Corrientes)

 

¿Cómo fue el armado del video “GetPorn”?

Este fue el primer video, se había hecho uno con la misma gente que es la de Poster Film sobre la misma canción pero con imágenes de La Trastienda, del show que hicimos a comienzos de este año antes de Fantastic Negrito. La gente de Poster Film, por lo menos la persona que maneja la productora, es amigo del bajista y amigo mio de hace muchos años, desde que era un niño. El quería hacer algo con nosotros y coincidia que nosotros necesitábamos un video, mas que nada para esa canción que era la primera de los temas que grabamos el año anterior. Y se le ocurrió la idea de hacerlo con las chicas y Roger que es el actor, a nosotros nos gustó,  nos pareció muy atractiva la locación, lo que habia pensado, la forma en la que lo quería filmar. Y fue una jornada de filmación con presupuesto cero,  esto no se si está bien que lo cuente o no, pero para nosotros fue con presupuesto cero, porque él lo hizo inconscientemente o en un exceso de cariño gratis para con nosotros. Y quedó un video increíble que lo vemos y se nos va a hacer difícil superarlo, está muy bien producido, hay actores, hay drones, alquiler del lugar. Hasta el día de hoy nadie quiere preguntar a ver si tenemos que pagar algo (risas). Aparentemente no, pero es gente que ha trabajado con Babasónicos, con Ratones Paranoicos, con publicidades, con Ginóbili. Trabajan muy bien, tienen una visión muy fina y detallista de las cosas. Y cuando vimos el trabajo terminado, no imaginamos que iba a quedar con la calidad y con el nivel que quedó. Estamos recibiendo las mejores críticas hasta acá, de gente que es como nosotros, que ve videos y gente que por ahí está especializada más en la materia. Quedó un trabajo super que nos plantea ahora ese problema de cómo hacemos para realizar otro video y que este a la altura, porque ya pedirle otra vez a Poster sería demasiado.

 

 

Te incorporaste a Free Anguila en el 2017 ¿Qué sentís que le aportaste a la banda y que te aporta a vos?

Creo que desde mi humilde lugar, no soy grandísimo compositor, compongo muchas de las canciones que están ahí, o por lo menos nacen de una idea mía que después el resto acomoda. Lo mismo si sale algo de algún otro integrante, el resto lo complementa. Es muy difícil aceptar que es lo que uno aporta, no verlo, sino aceptarlo. Las melodías se me dan fácil y los temas melódicamente desde la voz están muy presentes, son muy fuertes. Casi todos los temas tienen partes melódicas que podes tararear o te pueden quedar, soy el responsable de hacer esas melodías por lo menos desde la voz, y de ahí si aporto, lo que es melódicamente desde alguien que está cantando. A mí la banda me permite ese espacio musical para que pueda jugar melódicamente arriba, cantar que es lo que me gusta hacer. Siempre se los digo: son tan generosos que me permiten cantar con ellos, que pueda tener mi momento de lucimiento personal. Al tener una banda así de gente que toca tan lindo, tan bien, que tiene tanta sensibilidad, te terminan enriqueciendo porque cuando vas a otra instancia de composición tenés que pensar algo que esté a la altura. Son todos muy buenos músicos, es una simbiosis que se da bien, aporto las canciones que puedo aportar, melódicamente, que es importante, y ellos me dan todo ese marco para que pueda desarrollarme de esa manera.

¿Hay presión para empezar a escribir en castellano? ¿Se te hace más complejo?

Se me hace más dificil, lo reconozco. Históricamente todas las bandas que tuve desde los diecisiete años para acá, no sé por qué, pero se me da más fácil cantar en inglés, no porque tenga un doctorado ni mucho menos, pero se me ha hecho más fácil. Creo que si me escucha alguien que vive en Estados Unidos debe decir “está cantando casi como el hueso en la cabeza”. Entiendo eso porque no es puro, no es nuestro, no es natural y uno no lo habla diariamente. Hay cosas que por más que tengas una buena pronunciación, no van a salir así. Tampoco me parece que sea el inglés de Roberto Kennedit, que es algo que está más arriba que eso. Tal vez la banda si tiene la presión de cantar en español, yo lo seguiría haciendo así, pero entiendo que hay canciones que está bien que sean en español. De las doce, trece, que tendremos ahora, hay dos en español. De las que vienen algunas están saliendo en español, algunas otras no. Lo que pasa es que, como una visión personal, nos han caído tantas convenciones al día de hoy, que alguien se preocupe si canto en español o no…Hoy se hace música con una loopera, con cualquier cosa, te presentás solo, haces cualquier formato, un montón de espectros desde el género, hasta las libertades individuales. Creo que hoy pararse o detenerse en algo y más con la música que es tan abierta, no tiene mucho sentido. Entiendo que para alguien que dice “pero si querés moverte un poco, tenés que hacerlo en español”, yo no hablo por ellos, hablo por mí, por la banda. Yo quiero tocar, me da lo mismo si me sale una gira a México o no, si tengo que hacer una canción para que suene en la radio o no, me da lo mismo, desde ahí podría hacerlo en portugués también, no tengo tanto rollo con eso, hago lo que tengo ganas de hacer, pero entiendo cierta presión mas interna que externa, de hacer canciones en español, no tengo problema con eso. Pero me cuesta mucho mas invocar una letra, porque de la otra manera una sola palabra tiene una modulación y una musicalidad que te permite que la canción luzca de otra manera. Es distinto y admiro a la gente que lo puede hacer en español, que no es fácil hacer una buena letra, aunque sea subjetivo lo de buena, pero sí que te pueda decir algo, pueden ser imágenes inclusive, si podes llegar a decir algo, contar una historia y que las palabras tengan la musicalidad para que suenen viene y que queden en la cabeza, es un triunfazo, pero no es tan fácil llegar a lo que uno quiere. Hay muchísimos artistas nacionales, casi el ochenta por ciento te diría, setenta y cinco, te digo de muchas notas que vengo haciendo hace muchos años, que los primeros temas los hacen en inglés y después los pasan, un “inglessarazasiado”, que después por la musicalidad de ciertas palabras pasan al español, de una forma dudosa. Casi todos lo hacen así, lo que pasa es que vivimos acá y tal vez haya que hacerlo de esa manera, pero yo veo la música mucho más libre, entonces no me preocupo por el idioma, si pudiera hacerlo en francés por ahí lo haría en francés.

¿Te gusta lo que componés?

Es un milagro la composición, ya que le guste a uno es mucho y que le guste a los cuatro que tenés al lado tuyo es muchísimo. Lo que pasa es que uno ya sabe que va por tal o cual lado, entonces sabe que al otro más o menos le va a gustar, pero es milagroso. Como es milagroso que puedas encontrar una melodía que no esté hecha, si bien las notas no son infinitas, son un montón, pero no usamos todas, usamos ocho, diez. Y que se generen melodías nuevas me parece milagroso y fascinante. Que alguien haga una melodía con las mismas notas que alguien ya usó, pero con otra tonalidad, con otra intención, con otro ritmo, es sorprendente.

¿Cómo es tu lado crítico, cuando hace muchos años analizás la música desde el periodismo?

Tengo colegas músicos con bandas y no me gustan mucho. Lo que me pongo a pensar a veces es: “no se dará cuenta que no está tan bueno”. Y mis amigos de afuera tal vez dicen lo mismo de lo mío: “habla de música y la banda es un desastre”.  Creo que no, elijo creer que no, pero es muy difícil discernir, si uno desafina se da cuenta, si hay una canción que no esta tan buena también, porque te vibra, no es un molde, puede tener un acorde y esta buenísima, puede tener cincuenta y no, pero es difícil tratar de mensurar que está bueno y que no. Casi siempre uno lo hace en comparación con otras cosas que escuchás, y de ahí sacás conclusiones, pero me pasó que la últimas dos canciones que hice para la banda no me gustan, ninguna, de hecho hay una que dejamos de tocar, nadie me lo decía, pero yo si les decía: “no está buena, no tiene golpe, no tiene intención, es repetitiva, no la hagamos más”. Y se ve que todos estaban de acuerdo porque ninguno dijo “pensémoslo”. Y la otra que hicimos no me termina de cerrar, es loco porque es una canción, y la sentís o no la sentís, porque puede estar perfecta, bien tocada, bien armada, con el estribillo donde tiene que ir, pero si no te genera algo la canción que es algo intangible, es muy difícil, pero uno se da cuenta. Podés tocarla perfecta, pero si no te genera nada, la tirás, aunque sea una pena tirar la canción, todo lo que hiciste lo que pensaste desapareció, para esos después están los discos de rarezas y esas cosas.

¿A qué te referís con que te gusta la oscuridad de Free Anguila y que te atrae de la oscuridad?

Me empezó a gustar más que nada en los últimos años, la música que me gusta escuchar es la que me incomoda, la que me amenaza de alguna manera. Puede ser pop, no necesariamente tiene que ser rock o algo pesado, pero sí que me haga sentir incómodo, que me haga preguntas, que me interpele, que me saque de un lugar de confort, que me haga preguntar ¿estos tipos o mujeres son, se hacen? Me gusta ese tipo de música y cuando digo esas tres cosas que me gustan, que tengan groove, no necesariamente tiene que pasar por el funk, es más claro, que tenga rock. Y en cuanto a la oscuridad me gustan compositores que generalmente no tienen melodías luminosas, un Nick Cave, Dave Gahan,  Depeche Mode, Sumo, una lista interminable. La oscuridad generalmente se da con muchos acordes menores, más que mayores, que suelen ser más felices, alegres y optimistas. Y los menores más melancólicos, tristes y oscuros. Me gusta que tenga ese vinculo entre cierta oscuridad que está representada con algo que para mí es más sugestivo, atractivo, mas nocturno. Cuando digo oscuridad tiene que ver con eso, no tan complaciente, de hecho nosotros no tenemos canciones con acordes mayores, son todos en menores, eso ya de por si lo hace más opaco, no siniestro, pero si más oscuro. Sumo también era una banda que tenía esas tres cosas que me gustan: rock, groove y oscuridad.  Nosotros, haciendo un repaso, las canciones que tenemos no suelen ser dulces, suelen ser lo contrario, la oscuridad más vinculado por lo nocturno que lo depresivo, está más cercano a eso.

¿Cómo te adaptaste a los cambios tecnológicos en la música, ahora que es todo digital?

Con respecto a la banda, el crecimiento viene desde lo digital, porque si tenemos que esperar a editar un disco estamos muertos, primero porque no se lo vendes a nadie y segundo para que alguien escuche un disco físico es complicado, de hecho yo no tengo donde escuchar un disco, no tengo la lectora. Lo preguntaba el otro día en Twiter si ahora que tenemos acceso a todo escuchamos menos discos que antes, y creo que sí, que escuchamos menos discos que antes, porque esta todo a disposición. Pero no sé si nos bancamos un disco de once temas. Por lo que me contestaban en twitter, la gente escucha por ejemplo, si alguien tiene que hacer algo, ir a algún lugar, se arma una lista y escucha aleatoriamente, si tiene que hacer otra cosa se escucha un disco entero, también tiene que ver con la generación, porque los que te escuchan un disco entero tienen más de treinta años. Antes todos los discos estaban atados a algo, a cómo lo conseguí, cómo lo compre, cómo lo escuche, hasta dónde viaje para buscarlo, hasta si lo robé, inclusive. Hoy no tenés eso, podés escuchar muchos discos mirando la misma pared, mirando la compu con volumen bajo, y antes tenías una vivencia. Desde ahí no es lo mismo, como te va quedando cada uno, porque no tenes un vinculo emocional, y eso que no soy fetiche del vinilo, tengo vinilos porque me regalan. Me acuerdo donde escuché el primer disco de Las Pelotas, donde escuché el disco negro de Metallica, el primero disco de Bjork, recuerdo todo eso. Hoy es el mismo fondo, de la misma manera, sin data, sin información. Está bueno poder acceder a todo lo que quiero, y a la vez no se qué escuchar, pero es distinto, antes llegabas a la música de otra manera. Me gustaba tenerlos, verlos, pero hoy no, una discoteca me parece ridículo.

 

¿Nos podés contar alguna anécdota de Free Anguila?

Todas cosas positivas, que nos inviten a tocar con Fantastic Negrito en La Trastienda, que recibí un mensaje de whatsapp de un número que no conocía, y era que nos invitaban a tocar, eso me sorprendió muchísimo. Después cosas chiquititas, mas de escenario, de estar tocando y hacía cuatro temas que mi guitarra la había desenchufado el bajista, porque yo estaba mal y nunca me enteré. O salir a tocar con la nota incorrecta.  Fueron cuarenta shows hasta acá. Tenemos algunos terribles. El primer show fue un desastre pero por el lugar que no tenía sonido, no tenía equipos y no había gente. Solo ocho personas, el dueño, la mujer, los cuatro de la otra banda, y una pareja que se separó ahí. En el segundo show nos sacaron nuestro equipo de guitarras para que toque la banda que cerraba, si te lo cuento es rarísimo, pero nos regalaron calzoncillos para que este todo “ok” ., Después algunas cosas aprendimos, y desde que está Fausto, estamos un poco mas ordenados, cada show te pasa algo. Lo que sucede es que el músico desarrolla un sentido del humor que es envidiable, aun en las peores circunstancias, creo que al músico lo salva eso, el sentido del humor que desarrolla, como es parte de una especia de grupo de egresados constante, hacer música con gente además de ser placentero es divertido, y siempre si te sale peor que mejor, suele ser más divertido porque son cosas que eventualmente no pasan.

¿Cómo es la convivencia entre ustedes?

Es buena, siempre ansiamos tener show para poder estar más tiempo juntos, porque ensayamos poco. Y eso que tenemos edades distintas, yo por ejemplo tengo 48, el tecladista tiene 23, el guitarrista tiene 32. Pero nos llevamos muy bien, nos divertimos mucho, el sentido del humor es importantísimo. Soy el primero que llega y el último que se va, me gusta disfrutar de todos esos momentos porque va a haber algún día que no pueda disfrutarlo más. Estuve sin tocar más de quince años, y volver a hacerlo, ese ritual previo. Lo que tiene el rock son muchos personajes, una galería incesante e interminable de personajes muy extraños, en cada lugar que vas alguien extraño te va a tocar, el de la puerta, el de seguridad, el de la barra, el que te contrató, el de otra banda, hay muchos personajes pintorescos, algunos olvidables, pero con pocos te podes divertir mucho.