Delfina Campos: “Mi poder como artista está condensado en la voz”

Por Daniel Accornero

 

La voz, siempre la voz de Delfina Campos. Esa que enamora, cautiva. Con matices, coloreada a gusto. Esa que en cada tema invita a adentrarse en un mundo mágico. Esa misma devuelve la línea telefónica. A días de su show en Niceto, el jueves 19 de setiembre, a las 20:30hs, la cantautora dialogó con Pogo de Rock. 

Con sólo 7 años ya mostraba interés en la música y el canto. A los 12, comenzó a escribir sus propias canciones. De a poco fue aprendiendo y creciendo musicalmente, en base a prueba y error, y ayudada por algunos profesores que la marcaron.  Su EP “Aurora”, lanzado en 2018, la posicionó como una de las voces más promisorias de la escena nacional. Esto la ha llevado a realizar una gira por Estados Unidos y presentarse en el Festival Ciudad Emergente, Niceto Club, Roxy, Sofar Sounds, Festival Polvo, Jalea, Usina Del Arte, El Recoleta y Konex, entre otros.

“En el rock nacional y la música más masiva en Argentina, la voz nunca ocupó un lugar céntrico. No hay un culto a la voz y creo que me faltan referentes argentinos que considere grandes cantantes. Y más cuando comparo con otras culturas latinas, donde hay tradición de la voz que llega a los estratos populares. Mi voz es el mayor vehículo de expresión, mi poder como artista está condensado en la voz“, indica Delfina.

¿Qué tipos de cuidados realizás con tu voz?

Tengo que confesarte algo: estoy fumando, algo tremendo para la voz. En cuanto al cuidado, no soy muy nerd. No tengo un cuidado extremo. No me enloquezco. Vocalizo cuando puedo. Sí me importa tener un buen monitoreo cuando canto en vivo, tener un total control. En una banda hay muchos instrumentos que te compiten. Me gusta jugar con los matices y si no puedo escucharme bien, se pierden.

Este 2019 Delfina ya editó dos nuevos singles: “Luminosidad” y “Ultravioleta”. Hermanadas conceptualmente, ambas canciones funcionan como “Lado A” y “Lado B”.

 

¿Cómo fue el proceso compositivo de estos dos singles?

No ha variado mucho en la composición con respecto a los anteriores. Cada una es distinta, tiene su historia.  La composición siempre partió con la guitarra, jugando y componiendo sola. Lo que me está pasando en algún punto es que estoy probando otros métodos de composición para no enfrascarme en uno solo. Ahora estoy escribiendo nuevas canciones tocando el piano. Y salen cosas diferentes; ¡me entusiasma eso! Además me estoy abriendo para recibir la colaboración de otros artistas para componer, y así surcar otros caminos. Y eso me divierte.

 

Delfina tiene 29 años.

En lo que va del 2019, fue seleccionada para participar del Festival SXSW (Texas, EE.UU), se presentó en Ciudad De México en el marco del Festival Marvin y abrió la presentación de disco de Mi Amigo Invencible en Niceto Club.  La banda que la acompaña se completa por Gonzalo Martínez Oriz, Rodrigo Monte, Martín D’Adamo y Federico Blotta.

Delfina se presentará en Niceto junto a su banda, integrada por Gonzalo Martínez Oriz, Rodrigo Monte, Martín D’Adamo y Federico Blotta.

El año pasado tuvo un boom mediático.  La voz de Delfina (cuándo no) sonó cada noche en la pantalla de Telefe como cortina musical de la exitosa serie “100 días para enamorarse” , el tema “A punto”, que compuso Emanuel Ortega.

“Fue muy loco como se dio. Raro. increíblemente raro, por tener tan temprano en mi carrera un boom mediático asociado a la novela y al proyecto de Emanuel. Pero siempre tuve en claro que no era mi proyecto. Si le puse la voz y el cuerpo, pero mi relación con eso fue muy de visitante, en mi cabeza nunca me lo terminé de apropiar. Le puse todo el corazón, el empeño, y estoy muy contenta. Pero lo viví como carriles separados a mi carrera. Tengo algo muy fuerte con lo autoral.  Pero si tuvo mucha masividad, eso fue muy loco. Mucha gente llegó a mí a través de ese tema. Se preguntaban ¿Quién es esta chica? Y eso fue zarpádo, muy loco, sorpresivo”, confesó.

 

 

¿Cómo definís a la música que hacés?

Creo que lo que hago es pop, de alguna forma. También alguna vez hay folk,  cosas de rock, funk, de otras tradiciones.  La canción es eje central.  La voz es central y lo estoy respetando cada vez más. Quiero que la voz y la letra sean centrales. El sonido es una búsqueda. Una honestisima busqueda del sonido. Ir jugando con ello, conociéndome como artista, indagando. Una tiene una versalilidad y un repertorio que responde a todo lo que escucho. Ahora estoy más centrada, más coherente de lo que quiero ser. Es un camino.

Muchos confunden tu voz con la de la mexicana Julieta Venegas…

Me pasó, es cierto. Y me encanta Julieta como artista. Pero no entiendo (risas). No me veo parecida. Y eso creo que pasa porque hay falta de referentes de cantautoras.

El género urbano domina la escena musical. Tu estilo se contrapone y parece ir a contramano de lo masivo. ¿Qué opinión tenés?

No me siento corrida de la escena, hay miles de bandas que hacen algo parecido. Sin embargo, hay como un paradigma nuevo que tiene que ver con el género urbano y por distintas cuestiones me siento muy lejana, lo puedo apreciar, pero lo siento lejos. Me gustan otros géneros como la bachata. Me cuesta relacionarme con lo urbano. Sin faltarle el respeto. Hay cosas del Trap que valoro. Podría jugar y divertirme con ese género,  Pero me siento muy distinta, es otra lógica. La música que escucho es más melódica.

¿Qué escuchás?

The Smiths, Morrisey hasta Rosalía, mucho indie, mucha música nueva de acá y afuera.  Estoy siempre actualizada. Por ejemplo “Ultravioleta” tiene cosas de Lana del Rey, de Kate Bush, tiene cosas muy ochentosas. Eso lo que yo le veo. Cantantes como Angel Olsen y Cass McCombs  fueron recontra inspiración para este tema.

¿En qué momento estás de tu carrera?

En el de querer grabar y componer, muy enfocada en eso. Elijo más las fechas de los shows. En priorizar la calidad por sobre  la cantidad. Me pasó en un momento que me quemé la cabeza, Estaba arrancando y me metía en todos los detalles, muy encima de todo. Pese al grupo que tengo a mi lado. Esto requiere mucha energía y por no administrarla bien, quedé quemada. Es un tema de maduración, de todo se aprende. Siempre sirve tocar pero hay fechas que no te cierran. Soy un artista emergente y quiero siempre mostrar mi trabajo. Pero hay que optimizar esfuerzos. Vengo haciendo otro tipo de camino.  El equipo que me acompaña creció. Yo estoy más tranquila, más confiada. Y todo funciona más aceitadamente. Ahora hacemos una fecha en Niceto, con la banda Los Siberianos, que son muy copados. Y con Alfonsina, una cantautora uruguaya. Y habrá más fechas hasta fin de año.

A la mujer siempre le costó ganarse un lugar en la música. ¿Cómo ves este proceso de cambio que se está dando?

Creo que hay mucho machismo. Y a veces está disfrazado de sobreprotección, de condecendencia. Soy conciente de que yo no quiero tener privilegios por ser mujer. Me gusta lo de los cupos, porque sino sería tremendo. Cuando te ponen sillita de oro por ser mujer…entiendo que es una forma de retribución, hay una deuda histórica. A mí me toca ser una privilegiada. Celebro vivir en este tiempo, soy una afortunada. Y veo mucho hombre muy tarado, una cultura muy machista imperante: “Vení nena que te voy a explicar”. Hay un rollo que si jugás a ser un personaje más sensual te prejuzgan. Si sos más varonera hay menos prejuicios. Lo mejor que podemos hacer las mujeres es hacer la mejor música, la mejor profesional que se pueda. Eso es lo que queda, lo que habla por sí sola.

Si existiera Delfina Campos en el diccionario…

Uyyyy, es muy jodido. (Largo silencio) Persona inmensamente curiosa que quiere dejar una huella de alguna manera. ¿Qué huella? Veremos (risas) No pasar inadvertida en este mundo.  Me gusta el concepto de valentía, me gustaría que sea algo que me caracterice. Es una búsqueda.