Festival Nuestro: variedad de géneros y un avance excepcional del cupo femenino

Texto: Sofía Llamedo                                                    Fotos: Iván Acosta

 

 El nombre lo dice por sí solo: Nuestro. Porque todos los años, y especialmente en esta edición, logró concentrar distintos géneros musicales y voces emergentes (nacionales y de países limítrofes) que marcan la impronta principal de este festival: hacer de un espacio diverso de identidades una convivencia y visibilización del arte musical. Siendo así el único festival que cumple con más del 30 por ciento de cupo femenino en su grilla, abanderado principalmente en este 2019 por Juana Molina, Nathy Peluso y Miss Bolivia.

Las diferentes voces variaron entre el rock barrial, indie,trap y hip hop, folk, electrónica y pop en una jornada en la que la inestabilidad del clima no afectó demasiado a los espectadores y artistas. En las primeras horas de la tarde el sol permitió disfrutar del pasto con el mate; luego la llovizna comenzó a incomodar  pero nada que una capucha no pueda solucionar. Entre idas y vueltas de un escenario a otro, en los stands de peluquería y tatuajes, se podía contemplar la gran cantidad de espectadores que copaban el predio (la organización confirmó que asistieron quince mil personas). Si bien tocaron varias bandas de varones, en todos los sentidos del FN19 las mujeres fueron las protagonistas.

En los escenarios de afuera, con un cielo partido al medio por las nubes, las joyas de la tarde fueron: Hija de Tigre, Hana, Ainda Duo, Eli Almic, Dakillah, la chilena Francisca Valenzuela, la banda colombiana Monsieur Periné y Silvina Moreno. Chango Spasiuk junto a Chancha Vía Circuito fueron los únicos que corrieron hacia el escenario de adentro porque la lluvia no les permitía tocar. Militantes del Climax fue la sorpresa de muchos y muchas con su hip hop del pogo. El escenario de adentro tenía un poco más de rock: Jeites, Cruzando el Charco, Estelares, Las Pastillas del Abuelo y Dancing Mood.

“Bajo este cielo yo nací, bajo este cielo de luna llena les canto. Es una noche mágica”, afirmaba desde el escenario la figura de la música urbana en español Nathy Peluso, quien con tan solo 24 años se llevó todos los aplausos. Fusiona varios géneros como el hip hop, soul, el R&B, la electrónica, los ritmos latinoamericanos y la salsa con una puesta en escena que rebalsa energía. En fin, unas canciones pegadizas que es inevitable no bailarlas y sentirse empoderadas. Su hit Corashe, no podía faltar y como si fuera poco la sandunquera tomo un pañuelo verde y dedico el tema a todas las argentinas presentes. “Las amo. Mucha fuerza, valentía y corashe”, gritó al despedirse.

Una de las cabecillas visibles del feminismo es Miss Bolivia que, como siempre, reflejó en su show la lucha: Tomate el palo Patriarcado. Además hizo una selfie final con su público que coreaba con un escenario teñido de verde: “aborto legal, en el hospital”. “Sin dudas es la luz verde que necesitamos, el 28 de mayo todos ahí”, gritó desde el escenario en referencia a la presentación en el Congreso del nuevo proyecto para la Interrupción Legal del Embarazo. La multitud, eufórica, no paró de aplaudirla.

 

El cierre estuvo en manos de El Kuelgue con sus perlitas clásicas como Parque Acuático y un público que hizo el último esfuerzo con una mezcla entre el cansancio de la jornada y la llovizna. Pero no dudaron y se quedaron resguardados en un abrazo para corear los hits de la banda.

Festivales como el Nuestro son la pantalla de lo que pasa en la sociedad en un contexto determinado. Por eso, es importante destacar que la diversidad de géneros musicales. con las nuevas generaciones. pisa cada vez más fuerte, junto a la visibilización de las artistas mujeres.