L.K.M.: “Somos la ´resaka´ del sistema”

Por Nadya Pérez Lugo

 

L.K.M son las siglas de la banda La Koncha de tu Madre, una banda de rock con tintes de hardcore y de punk que nació en el 2001 y que le escapa al sistema. Y sigue haciéndolo, de manera autogestiva, con lucha, protesta y reacción al sistema. La banda integrada por Ricky (voz), Matiti  (bajo),  Polito (batería), Facha (guitarra) y Peze (guitarra) se presentará este viernes 18 de octubre a partir de las 22 en Salón Pueyrredón.

Antes del show entrevistamos a Matiti.  “La banda arranca en el 2001 con todo el quilombo, todos teníamos bandas de punk rock pero medio blandito todo, sin mucha carga social, entonces el dueño de la sala a dónde íbamos todos con nuestras bandas quiso armar una banda más al estilo Sex Pistols, The Clash. Y llamó a los que les pareció que podían andar para ese estilo, quienes tenían más esa filosofía. Y eligió Maxi “Ricky”, a Mariano, que es el baterista, que tocaba conmigo en otra banda. Arrancó así como un trío y después el que armó la banda se terminó yendo por cuestiones de que era mucho más grande que nosotros, que teníamos 18 años”, explica el bajista de L.K.M.

¿Cómo se eligió el nombre? 

La idea del nombre fue para buscar una reacción, algo fuerte, para el momento estábamos en Asesinos de Policias y Lkm que era La Koncha de tu Madre, y después le pusimos las siglas, en su momento era una reacción, hoy se puede tomar como que estamos cosificando. Pero era para buscar  una reacción, una frase de disgusto, disgusto en general.  Teníamos 18 años y era ser marginales andar con cresta y tener tatuajes, los pearcings en la cara, el querer ser distinto, el no seguir a la manada. Era todo mal visto;  hoy en día está más dividido, las manadas de ovejas blancas disminuyó y las de ovejas negras aumentó.

En sus letras protestan, protestan desde la música, ¿Cómo lo hacen en la vida cotidiana?

Desde nuestro lugar ya de adultos, porque estamos entre los 35, 40 años, no nos podríamos quedar en casa mirando la tv o quejándonos en el bar y punto. Nos nace así, cada uno tiene su trabajo, gente que no tiene laburo, hay gente que está peor, vamos a seguir reclamando una mejora en la sociedad, un cambio de sistema porque es lo que nos nace, uno puedo estar mejor, pero mejor no quiere decir más poder adquisitivo, sino tener una vida mejor, más pura, tener la mente sana, no pasa solo por comprar y comprar.

¿Cómo es la convivencia en LKM?

Es muy buena, somos amigos de la infancia con muchos. Con otros conocidos desde la adolescencia y fuimos generando una amistad. Con Diego el guitarrista somos compañeros de primer grado, tenemos más de treinta años de amistad, con Ricky con conocemos desde los diecisiete años, y generamos una amistad, somos una familia.

¿Qué anécdotas marcaron la historia de la banda?

La historia de LKM es de la autogestión, es una banda muy solitaria, una banda que nunca tuvo la necesidad de agarrarse de tal banda para ser,  o decir bueno juntémonos con estos porque seguro la pegamos. Te podría contar anécdotas malas pero no es el estilo, lo dejamos afuera. Hugito de Doble Fuerza cada vez que había un espacio nos llamaba. También tocamos con Pelea de Gallos, con Loquero, que son muy buena onda. Pero después siempre fue remarla y remarla, al estilo LKM. En su momento dejamos de tocar, porque la banda crecía pero los lugares no ayudaban a que la banda siga tocando, o los lugares eran muy chicos o muy grandes. En los muy chicos desbordaban, teníamos una política de no lucrar con la música (y la seguimos teniendo) entonces se empezó a generar algo complicado. En el primer impasse de la banda paramos porque se nos fue de las manos, había gente que venía y no entendía el concepto de ser libres, venían pibes y los más grandes les robaban. Ahí paramos.

¿Cómo fue la vuelta después de ese impasse?

La vuelta fue complicada después de Cromañon, al circuito under lo perjudicó mucho, lo destruyó. Después amigos nos empezaron a dar una mano. Capaz veías a LKM tocando en Roxy, en Makena, que decís “¿qué hacen estos tipos acá?”. Como tocar enRockin, el lugar es lindo todo, pero es otra propuesta, la gente sentada, cuando estamos acostumbrados a antros. Pero siempre remándola desde la autogestión de manera independiente, nunca fuimos a golpear puertas que no queremos que se abran. Mucha gente que nos dice “ustedes porque no están con ningún sello dicen eso”, y la verdad es que no, he tenido la experiencia de trabajar con sellos y es tener un jefe, que te dice que tenes que hacer, como te tenes que vestir, que tenes que escribir y hasta a veces que tengo que tocar, me ha pasado que te den hasta las canciones hechas, y no, la banda es lo que tengo con mis amigos y no se negocia.

¿Cuáles son sus referentes?

La filosofía de la banda es muy La Polla Records, Extremo Duro, Eskorbuto, musicalmente ya tenemos Rancid, Rage Againstthe Machine, Pantera, Motorhead, a nivel nacional no, vamos a las raíces de la música.

Contame del EP que sacaron “Somos la Resaka”…

Es la combinación de dos temas que ya son viejos que los renovamos a nivel sonido en la fusión de estilos musicales, más que nada. Somos la Resaka que le da el título al EP, que mezclamos lo que es hardcore y rap, somos la resaca del sistema, somos lo que descartan que es lo mejor. También tenemos temas nuevos, son seis canciones que van viajando por todos los géneros del rock pero siempre enérgicamente de punk. Y ahora estamos grabando el próximo,  nos metemos en noviembre a hacer la pre producción. En diciembre nos metemos al estudio y en marzo lo presentaremos. Va a ser la continuación de este EP. Tenemos ganas de hacer algo conceptual de 4 epes. Y esta sería el primero de cuatro, que van a tener distintos nombres pero que van a continuar el arte, que lo hace Guillermo Estévez, músico también, cantante y guitarrista de Granada, un diseñador “de la ostia”.