Los Caligaris, una banda de amigos que vive su «noche más feliz del mundo»

Por Nadya Pérez Lugo

 SALVA  representa el disco de la madurez de Los Caligaris. El undécimo álbum de la banca cordobesa, que se formó en 1997, es un espacio donde la diferencia genera aplausos y alegría. Y viene a completar la trilogía iniciada con las giras “El show más feliz del mundo” (que en 2018 quedó plasmada en el DVD registrado en el Palacio de los Deportes de México) y “Espíritu Payaso”.

A bordo de la gira “La noche más feliz del mundo” recorrerá América Latina y Estados Unidos a lo largo de 2020. El tour comenzará el sábado 12 de octubre en el emblemático Estadio Obras de Buenos Aires y el del 9 de noviembre en el Foro Sol de la Ciudad de México, con capacidad para 60 mil personas.

Días antes del debut en la gira, el baterista Raúl Sencillez y el guitarrista Lautaro Bartoli dialogaron con Pogo de Rock. 

¿Se puede saber de qué «se salvaron»?

Sencillez: Nos salvamos de trabajar, trabajamos de esto que es lo que nos gusta y un poco el homenaje del disco es a un señor que se llama Salvador González que vive en México, que fue quien nos recibió con su familia en las primeras giras. Nosotros cariñosamente le decimos Salva. La música nos salvó, creo que de alguna manera con nuestra música tratamos de llevar la alegría o valores como la amistad, la familia. De alguna manera tratamos de ayudar a olvidar sus problemas aunque sea por un ratito, de tender una mano, y tiene otro significado más, si te fijas SALVA esta todo con mayúscula como si fuera una sigla, que para nosotros podría ser Sin Amigos La Vida Apesta, o sin Amor, o sin Alegría. Así que esos son algunos de los significados que tiene Salva, creo que a los Caligaris nos salvó de trabajar de otra cosa y poder hacer lo que nos gusta.

¿Cómo llegaron a México?

Sencillez: La primera vez que fuimos fue en 2007; nos invitaron Los Decadentes para ser de teloneros en algunos de sus shows y fuimos como una experiencia, como una ficha que nos estábamos jugando para conocer, no pensando en forjar una carrera, y conquistar un país o un mercado tan importante como el de México, por suerte las cosas se dieron de una manera milagrosa y mágica te diría, y bueno creo que México es nuestra segunda casa, también un trampolín importante para que la banda se haga conocida. Estamos felices de celebrar con tanta gente que se va sumando a esta movida.

¿Encuentran alguna diferencia entre el público mexicano y el argentino?

Lautaro: Hace unos años atrás notaba más diferencia en tocar acá o en México, ahora la brecha se va acortando y Argentina está creciendo un montón.

Sencillez: Nosotros somos de Córdoba y mucha gente nos decía: ¿si ustedes quieren tocar en todo el país por qué no se van a Buenos Aires? Y de hecho somos una banda que tiene la oportunidad y posibilidad de tocar en distintos festivales del país, pero a partir de nuestro desembarco en México nos hizo crecer en Argentina e incluso en otros países. Ahora estamos por presentar este show también en Chile el 25 de octubre y se agregó una nueva fecha por localidades agotadas el 26 en Colombia. Creo que el trampolín de México hizo que la banda se masifique de alguna manera, siempre fuimos una banda que tocó mucho, que somos muchos integrantes y que cada vez se va sumando más gente. Las redes sociales nos dan esa posibilidad de hacer conocer las canciones y la obra de Los Caligaris que no solamente tiene que ver con canciones sino también con todo lo que pasa sobre el escenario, creo que poco a poco nos hacemos conocer cada vez más y eso hace que se vaya acercando más gente.

Lautaro: Aparte nos abrió puertas para ir a otros países y conocer bandas como La Pegatina de España, bandas de Colombia La diferencia del público estaba en la euforia de la gente, y que te canten todos los temas, ahora ponele en Rio Cuarto fue increíble, en Mendoza también y en Obras seguramente también será increíble.
Sencillez: Cada público tiene su particularidad, por ahí en Mexico nos está pasando que estamos tocando cada vez en lugares más grandes, pero eso no quita que hagamos un show en San Juan y que también fuera una fiesta, si bien no era un estadio, era un lugar colmado, que de alguna u otra manera la gente nos muestra su cariño y su interés para lo que hacemos.
Lautaro: Y creo que nosotros también tenemos un chip que si la gente no se mueve, vamos a hacer lo que sea para que responda, nos nutrimos de la respuesta de la gente.

¿Cómo es la convivencia de los 12 integrantes?

Sencillez: Vivimos en Córdoba, pero no vivimos juntos.
Lautaro: Somos bastante adictos a estar juntos
Sencillez: Estamos más tiempo entre nosotros que entre la familia
Lautaro: 50/50, no, 60/40, y encima viajamos como locos.
Sencillez: Lo bueno es que Córdoba, para tocar a nivel país, nos viene bien, porque estamos cerca de todos lados.
Lautaro: Y tiene su gustos, algunos también nos dijeron por que no se van a vivir a México, que sería más fácil, yo creo que el ser de Córdoba te da una magia especial, ser de un lugar con montañas, con una energía especial.

¿Cuál es su relación con el circo, aparte del nombre de la banda, claro?

Sencillez: Martin (Pampiglione), uno de los cantantes, y yo vivíamos en un circo, en el circo de los Hermanos Muñoz, y ahí nos empapamos del arte circense, creo que el distintivo de calidad no solamente arriba del escenario toquemos música sino también que hagamos rutinas circenses, que de hecho para este 12 de octubre en Obras y para este nuevo show “La noche más feliz del mundo” no solamente estamos los doce músicos arriba del escenario, sino también tenemos ocho acróbatas de acá de Buenos Aires que nos acompañan haciendo números circenses. Bailarinas y bailarines de Córdoba, somos 33 personas en el show, así que envido y truco.

¿Si Caligaris existiera en el diccionario, cuál sería su significado?

Sencillez: Somos una banda de amigos, que tenemos la suerte de hacer lo que nos gusta arriba y abajo del escenario, y que espero que sigamos así por los siglos de los siglos, amén.

Lautaro: La diversión. Nos divertimos mucho, nos llevamos bien, si llega a haber media cosita la arreglamos rápido antes de que sean mayores. Es un grupo humano copado, de amigos.