Los Tipitos: “Somos músicos populares, entendemos lo que pasa con la gente”

La banda presentará el próximo sábado, a las 21, su flamante disco de folklore “De mi Flor”,  en la Usina del Arte. Raúl Rufino (guitarras y voz), mano a mano con Pogo de Rock.

Por Matías Luciano Rossi

– ¿Cómo fue la génesis de este álbum y qué los llevó a inclinarse por el folklore?

Partió de que nuestro amigo Alberto Moles (director de Popart Discos) desde hace años nos tiraba la onda de hacer un álbum de folklore. Nosotros no le dábamos bolilla.  Esta vez probamos a ver si nos salía componer algo porque después había que sostenerlo y tocarlo. Cuando nos empezamos a juntar y vimos que salía, nos encontramos con un mundo inmenso y maravilloso. Quisimos ser auténticos en las letras para no tratar de parecer. Un día salió una chacarera, otro una litoraleña y venía Lucho González (director artístico) que proponía cosas y así se fue armando. Quedaron siete canciones nuestras y cuatro que elegimos de otros autores. Todo empezó con un libro de Atahualpa Yupanqui. Nosotros decimos que él nos eligió. Empezamos a investigar palabras, rimas y buscamos que el CD cuente cuente historias nuestras como “El Ladrón” y “Río“. Fue inevitable la visión social y el folklore amerita la protesta, que el artista no mire para otro lado.  Lo agarramos por ahí y nos sentimos muy cómodos.

– Tres de los cuatro temas que seleccionaron entre el frondoso abanico que ofrece el folklore son de Yupanqui ( “Canción para Doña Guillerma”, “Los hermanos” y “Las cruces”) ¿Cómo se dio?

Lucho González, con mucho criterio, buscó canciones que sean conocidas pero sin golpes bajos.  Hay mucho de Atahualpa pero fue casual.  Nos vio para hacer  “Los Hermanos” (junto al “Chaqueño Palavecino)  y después propuso “Canción para Doña Guillerma“. No buscó autores, sino canciones. Pero tocó Atahualpa.

– Recién dijiste que en “el folklore amerita la protesta”. ¿Influyó el género en esta mirada social que destacan en los temas que compusieron y en aquellos que eligieron interpretar?

El concepto es canción de protesta. Particularmente, lo necesitaba. Me parece que hace falta el grito, salir  y defendernos. Los grandes superhéroes como Charly García y León Gieco no están en estos momentos y nosotros alzamos la bandera. Me parece que, como artistas, es necesario. El momento lo amerita. Esto nos salió, no tiene nada que ver con el género.  Hubiera pasado con un disco de rock también.

– ¿Qué situaciones inspiraron esta especie de “grito” en “De Mi Flor?

Lo primero que me empezó a llamar la atención es la gente en la calle, muchos chicos. No podía evitar ver eso. El invierno pasado fue muy crudo. Me podés dar las explicaciones que quieras. Seguro que las hay y está bien. Pero la gente está en la calle. Eso no es negociable. Y lamentablemente, cada tanto volvemos ahí. Es como que tenemos el cuero grueso y nos acostumbramos. Tenemos una complicación social de raíz, de educación, salud y alimentación. Es un momento difícil. El que manda no lo hace para el lado del pueblo, sino para el otro.

– ¿Cuáles fueron las principales diferencias que notaron al producir un disco de folklore y no de rock?

Creo que cambió el clima interno. El rock es un género con mucho mito y hay mucho de grabación. Va de todo. Esto fue más liviano, más expeditivo. Acá no fue un “grabalo por las dudas”. Fue muy directo y sencillo. Saltamos al vacío. Tocar cosas nuevas te une con tu compañero cuando en “Silencio” por ahí ya ni nos mirábamos. Acá fue volver a escucharnos.

– Podría decirse que el cambio de género también ayuda a reinventarse para no caer en el peligro de “morderse la cola” después de tantos discos que hicieron… 

El género ayuda mucho para que se note el volantazoFue un reinventarse. Es osado y arriesgado. Da como una cosquilla, los nervios de sentirnos expuestos en el hacer algo nuevo. Estamos muy contentos de haberlo logrado dignamente. No teníamos visión cuando lo empezamos. Ahora lo siento como una música nueva.  “Río” y “El Ladrón” podrían ser temas de cualquier disco de Los Tipitos que pueden sonar en una FM.

– ¿Qué opinión te merece el hecho de  que en su momento sonaron bastante en las radios más comerciales y que el folklore prácticamente no este presente ahí?

Uno guarda la esperanza de que impacte. Para nosotros, de todas maneras, es un disco bisagra internamente. Va a marcar un antes y un después.

– De existir una definición de diccionario para “Los Tipitos”, ¿Qué tendría que decir?

Somos músicos populares. Ni siquiera, callejeros. Entendemos lo que pasa con la gente. Hasta en el género de folclore somos una banda pop.