Milongas Extremas: “La inconsciencia es parte de que la banda tenga tantos años”

La banda uruguaya brindará este viernes, a las 21.30, su primer concierto por streaming, en el marco de la reciente presentación de su tercer disco de estudio «El mismo cielo«.

Por Matías Luciano Rossi

Los nubarrones, más claros que oscuros, son el sombrero de una Buenos Aires que ofrece una nueva postal húmeda y fría en tiempos de pandemia, como en los días anteriores. Son casi las cinco de la tarde, hora pactada para la entrevista con Milongas Extremas. Del otro lado del Río de la Plata, Pablo «Paio» Piñeyro avisa: «Toy armando el mate y estoy pronto».

Ya en el encuentro cá(ma)ra a cá(ma)ra por Zoom «Paio», que conforma el cuarteto de guitarras junto a Francisco Stareczek, Matías Rodríguez y Santiago Martínez Pintos, cuenta cómo se vive el efecto del Covid-19 en Uruguay: «Es como una novela de Netflix, como país no estamos en las peores condiciones comparado con Argentina. El virus está bastante light acá. La situación de lanzar el disco así es rarísimo porque estábamos acostumbrados a sacar y a tener una presentación. Ahora lo sacamos y a tomar mate«, expresa con humor.

Pese a que no había fechas confirmadas de presentaciones por streaming cuando se realizó este mano a mano con Pogo de Rock, la banda uruguaya anunció las «Milongas Extreaming» para este viernes a las 21.30, donde tocarán temas de su flamante disco que fue grabado en Bilbao, España, y producido por Iñaki Antón del grupo Extremoduro, el germen que inspiró lo que hoy es Milongas Extremas.

«El disco se terminó el año pasado en octubre. Nunca me había pasado de tener tanto tiempo de escucharlo antes de sacarlo. Fue bastante digerido. Está redondito, cortito y disfrutable. En Milongas hay cosas que las pensamos y otras que se van dando, eso es una realidad. Teníamos una idea de cómo iba a ser el disco pero ninguno de los cuatro se imaginó que iba a quedar así. Iñaki se tomó un el trabajo desde un lugar profesional, de amigo y respeto para sacarse el sombrero. Nunca vi una persona con tanta entrega, Se metió en las letras, hizo de todo y respetando el estilo del grupo.

¿Cómo definís «El mismo cielo» desde lo poético y el sonido?

¡Que pregunta complicada! Son letras muy sentidas que tienen imágenes y un montón de mensajes según las vivencias de cada uno. Es un disco lindo de escuchar, cálido y tibio. Creo que tiene un súper poder de que va gustando más a medida que se lo escucha. Es lo que me han dicho. ¿Qué más decirte? Tengo unas ganas de tocarlo en vivo que no puedo más. La vivencia de grabarlo fue hermosa. Fue el disco que más disfruté dentro y fuera de Milongas en cuanto al proceso, no quiere decir que sea el mejor. Tengo ganas de que estos nueve temas se sumen al repertorio en vivo que lo vamos hacer a cuatro guitarras y después más a un proyecto de banda, todo va yendo hacia ahí.

Al ser cuatro integrantes, ¿cómo se manejan en cuanto al proceso compositivo? ¿Qué pasó en este álbum?

Nos pinchamos entre nosotros para componer. hacemos ese deporte. Hay temas que hacemos los cuatro juntos, igual en este disco igual eso no pasó. Uno propone un tema y entre todos lo manoseamos asquerosamente hasta llegar a un lugar al que nos guste a los cuatro, La regla es que el «tijeretazo» lo meta el que lo va a cantar. Iñaki se tomó el rol desde profesional, amigo y respeto. Es para sacarse el sombrero. Nunca conocí a una persona con tanta entrega, se metió en las letras. Lo dejamos. Hizo de todo y siempre respetando el estilo del grupo. Nos hizo tocar desde charangos hasta un montón de cosas que no teníamos pensadas.

¿Cómo fue la experiencia del último paso por Argentina, a principios de año?

Por suerte fuimos, sino íbamos a pasar el 2020 sin nada. Estuvieron increíbles las dos fechas (Guajira en La Plata y el Konex, CABA). Argentina es un lugar al que siempre tenemos ganas de ir. Está bueno. Es un público re lindo que tenemos allá y que va creciendo. La idea es volver, allá le tienen mucho cariño a la música.

Milongas Extemas transita los 12 años de carrera, ¿cuáles fueron las claves para que el grupo perdure en el tiempo?

El tema humano en los grupos es quid de la cuestión, hay que entrenar la cabecita. Nosotros hicimos terapia grupal y no porque estuviésemos mal. Como uno ensaya, también hay que hacerlo para trabajar el equipo. Esto arrancó como un juego, creo que fue todo inconsciente. Yo tocaba con otra banda que era primordial, Milongas creció y tuve que elegir. La inconsciencia es parte de que esto tenga tantos años. Las bandas tienen una droga que es tocar. Nosotros lo hacemos mucho. El año pasado llegamos a 70 toques y grabamos el disco. Nos facilita el formato que tenemos porque podemos estar en lugares chicos o grandes. Además hay un equipo atrás y la gente. El público es lo que da vida. La inconsciencia, la gente que copa con Milongas y que trabajamos en grupo fueron clave. Llegamos a un lugar buenisimo como banda: nos queremos, nos cuidamos, somos amigos y nos entendemos. Recomiendo a todos la terapia e grupo.

¿Cómo fue el desembarco en en una terapia grupal? ¿Qué les aportó?

Hay gente que te mira como diciendo ¿qué les pasa? La idea la tiré yo y después de dos años, caímos. Algo que aprendí de los grupos es a ir como un pelotón. Si estás un poco más adelante, vas a tener que bajar la velocidad para ir todos juntos. Yo lo tiré, se procesó y salió tiempo después. En las giras y discos hay momentos intensos en las bandas. Cuando volvimos de la segunda que hicimos en España, en la que convivimos como 25 días y estuvo todo muy bien, Francisco consideró que fuéramos para mejorar. En Milongas Extremas nos ayudó a afirmar afectos entre nosotros y a trabajar en grupo, poder decirnos un montón de cosas y escucharnos Ahora no estamos yendo, pero estaría buenísimo seguir.

¿Cuál es la parte más complicada de llevar adelante el proyecto?

Acá es difícil vivir dignamente con la banda. Hay muchas dudas de como equilibrar una cooperativa, después no hay plata. Hay miles de historias y cosas que estresan. Vivimos en un país que tiene un techo para las bandas, por algo La Vela y No te Va Gustar laburan mucho afuera. Nosotros estamos dedicados al grupo. Santiago trabaja en una carpintería, siempre dejando espacio para Milongas. Matías tiene otros grupos pero es primoridial este proyecto al igual que para Francisco y para mí, que doy clases de guitarra y saxo. Ya no hay vuelta atrás. Ahora es ir para adelante.

¿Qué tendría que decir un diccionario para definir a Milongas Extemas?

Odio estas preguntas, pero están buenas (risas). Es una mezcla de placer y dolor. ¿Qué tendría que decir? (Piensa y hace un silencio de unos siete segundos). Voy a decir algo que seguramente después lo escuche y diga ‘cualquiera’. Esencia de rock and roll y sonido folclórico. Nuestro espíritu es de actutud rockera. Es un grupo que hace canciones sin importar el género y el formato en que toquemos, pero tenemos una impronta rockera. Soy un desastre como encilopedia (risas).