Paprika: “No nos cerramos en un estilo”

Por Nadya Pérez Lugo

Siete años de trayectoria. Cientos de escenarios y calles recorridas. Paprika está de festejo: presenta su nuevo material “Por La Borda” con un gran show en La Trastienda, este sábado 7 de setiembre. 

La banda, que entrega un ska picante fusionado con diferentes estilos, está integrada por Guido Carmona (vocalista), Nacho Bennatti (Bateria) Luke Termidor (Guitarra), Julián Kritzer (Bajo), Rodrigo Diwin (Teclado),
Manuel Ocampo (Percusión), Agustin Ruiz Panelo (Congas), Agustín Alabarces (Saxo tenor), Reimon Lesbegueris (Trompeta) y Fabri Rodriguez  (Trombón). 

“Paprika arrancó hace siete años: los primeros dos fueron un ida y vuelta de muchos integrantes, la base fue el guitarrista y yo que creamos el proyecto. En su momento se hizo una convocatoria abierta de integrantes y de muchos instrumentos porque queríamos que sea una banda numerosa. Después de dos años la banda empezó a tomar un camino en donde los integrantes éramos los mismos, y entendimos lo que queríamos hacer. Lo primero que hicimos fue sacar un demo “Picante”, que fue el primer material de estudio, muy casero, que tuvimos. Después sacamos “Patada en la nuca” que fue más profesional, y la semana pasada sacamos “Por la Borda”, un disco grabado en Romaphonic con un productor de la ostia que es Jorge Chipiar y un gran, gran equipo, que nos dio el resultado que quedó”, explicó el líder de la banda, Guido Carmona en diálogo con Pogo de Rock.

¿Cómo es el proceso compositivo de la banda?

En los últimos dos discos la mayor parte de los temas los compuse yo, lo que es la letra. Después con respecto a la música, yo llevo un par de acordes pero al ser diez integrantes va mutando. Y por ahí uno lleva una idea de una letra, y la cocina es ahí, en la sala de ensayo, con todos. Por ejemplo, en el último disco hay un tema que está muy bueno y que lo trajo el saxofonista (Si mi Capitán) y la verdad es que no es exclusivo de quien escribe o quien compone, estamos abiertos a que cualquier integrante traiga lo que quiera traer.

¿Cuál fue la búsqueda sonora en “Por la borda” y qué diferencias tiene con el anterior? 

Creo que el punto de la banda siempre fue ser una banda de música bailable, pero que al mismo tiempo tenga una bajada de línea en las letras en ciertos aspectos. Es verdad que el disco anterior es más agresivo, pero creo que es porque ese disco es más adolescente, es de nuestra etapa de cuando teníamos veinte, veintidós años, un disco que lo presentamos en el 2017 pero sin embargo desde el 2013 veníamos tocando esos temas. Fueron los primeros temas que hizo la banda, la mayor parte de esas canciones son cuando nos estábamos conociendo tanto como músicos, como familia. Como también a qué iba el proyecto. Eran muchas decisiones personales que convivían entre todas, y para el segundo disco la decisiones personales volaron, porque Paprika se convirtió en algo mucho más fuerte  que cualquiera de sus integrantes, y al mismo tiempo todos fuimos mejorando musicalmente, aprendiendo nuevas cosas, y siempre sabiendo que somos diez integrantes que jugamos ese juego. Con el hecho de no cerrarnos en un solo estilo, asi que creo que es verdad es un poco menos rockero, pero también tiene mucha fuerza desde otro lado, y eso es lo interesante del disco.

¿Cuándo y por qué tomaron la decisión de pintarse y vestirse de la manera en que lo hacen en los shows?

Cuando empezamos a tener nuestras primeras fechas empezó a haber bastante convocatoria y nos empezaron a llamar de muchos lugares para tocar de noche, en fiestas en despedidas, y en muchas situaciones que eran bien fiesteras. Ahí entendimos que había un concepto en el cual Paprika era un show, no era solamente una banda, y eso es algo que nosotros siempre quisimos destacar desde que empezamos, no solamente en el vestuario que poco a poco lo fuimos haciendo como si fuera un cosplay, pero de unos personajes ficticios que trasmita lo que cada uno siente arriba del escenario, sino también de que siempre tratamos de sumar muchas disciplinas.

 

 

Contanos algunos detalles del show en La Trastienda…

Va a haber actores, performance. Siempre intentamos mezclar las artes y lograr algo recíproco con la gente, en el cual sea un show integral, no un grupo de gente interpretando temas que grabaron en estudio. Sino justamente crear esa diferencia, y en la búsqueda de esa diferencia surgieron los vestuarios, así como también le ponemos mucha fuerza a la escenografía que siempre todos los shows tienen un concepto distinto, pero con la misma estética. Ese fue todo un laburo que se fue formando solo hasta que pasó a ser una decisión y, como te decía antes, la estética ya es la estética de Paprika, no es la estética ni del cantante, ni del guitarrista, ni del baterista, es la estética de la banda en sí misma, ya corre por si sola.

Asi como tocan en lugares como La trastienda, también lo hacen en la calle. ¿Que sensaciones le generan esas dualidades?

Creo que tocar es re lindo para dos personas o para tres mil, en la calle o en River. Creo que La Trastienda tiene otro gustito, primero porque es la presentación del disco y también porque es un show muy laburado, tiene siete meses de preparación con un equipo muy grande, una organización muy zarpada. Y para nosotros es un reto muy grande cada vez que tocamos en La Trastienda, en Niceto, en The Roxy, o cuando nos invitan a tocar en Vorterix. Siempre los lugares grandes son un reto importante para la banda pero después creo que la cuestión de nervios y sentimientos arriba del escenario sea una calle o sea un escenario chiquito o grande la sensación es siempre la misma, de placer, y de decir éste es nuestro lugar en el mundo.

Si Paprika estuviese en el diccionario, ¿Cuál sería el significado?

Picante musical, destinado a recordarte que disfrutes la vida, porque todos nos vamos a morir.