Ricardo Tapia, de La Mississippi: “Siempre nos interesó mostrar situaciones sociales”

Por Daniel Accornero y Matías Luciano Rossi

Inicia la ronda de mates Ricardo Tapia en el living de su casa de Villa Urquiza mientras busca las palabras adecuadas para explicar cuáles fueron los factores que llevaron a  La Mississippi consagrarse en el rock nacional y a perdurar durante 30 años de carrera, “Reserva Especial” que será celebrada este jueves 15 de noviembre junto a grandes artistas invitados en el Luna Park.

Tenemos la suerte de ser tipos muy acordes unos de otros, con un mismo humor, cultura y una misma forma de haber vivido la juventud. En ese sentido fue una lotería porque nunca sabés como es el otro. Hay un equipo que funciona, con ganas de tener proyectos nuevos y concretarlos. Eso hace que el grupo siga andando“, sostiene Tapia.

– Hay temas de La Mississippi, escritos en su momento, que seguramente van a sonar en el Luna y parecen no perder vigencia en estos tiempos que corren. Lo social siempre fue algo que atravesó sus letras…

Tapia: Si, somos observadores sociales. Más que preocuparnos por los estereotipos como un blues de la chica con las medias corridas, nos ocupamos de cosas que nos pasan a nosotros como personas. Tenemos más letras sociales que otras bandas de blues. A través de una historia, a veces, estás describiendo un momento social. Eso es lo mejor, saber interpretar eso. Soy un tipo de una tendencia socialista y peronista. Siempre me manejé así a nivel familiar y entendí por donde iba la parte cultural de Argentina. Los Mississippi no pensamos todos por igual, pero si tenemos la tendencia de ir hacia un lado. Siempre nos interesó mostrar situaciones sociales que no dejan de ocurrir hasta que no hay una solución

 

 

 – ¿Qué se puede adelantar del show?

Tapia: Va a ser muy divertido. Para nosotros es importante llegar a estos 30 años con ganas, tocando y con proyectos. Eso me da la felicidad, todo lo que hice valió la pena. Van a estar los ex Mississippi, músicos que grabaron con nosotros y de otras generaciones que se criaron con nuestra música. Lamentablemente no va a estar Adrián (Otero) y “El Carpo”. que eran dos amigazos. Son inmensas esas ausencias. Pappo era una maravilla en todos los sentidos, hasta en sus malos aspectos. No se guardaba la persona que era y tenía una honestidad brutal increíble. Escribía cosas que ni él mismo se daba cuenta de lo buenas que estaban.  “Los hombres crearon dioses y también la gran ciudad” (Longchamps Boogie)  Yo nunca escuché a alguien que me dijera cómo empezó a tocar, quién le enseño. Es mitológico. Dejó un legado demoledor.

– “Pity” Álvarez es otro amigo de la banda, ¿Qué opinás de todo lo que pasó?

Tapia: Me da tristeza que Cristian esté tan mal por las drogas, en una situación tan espantosa sin que nadie le haya tirado un cable nunca. Yo lo conocí desde muy chiquito. Venía y nos decía que iba a armar una banda llamada Viejas Locas. Nosotros éramos como los tíos para él.  Es un tipo divino, con un corazón de un niño de 12 años. Le mandé una nota a la cárcel, cuando pueda voy a ir a visitarlo. Él me respondió con un mensaje de que lamentaba no poder estar en el Luna Park.

 

–  Músicos de tu generación (no vamos a andar buchoneando)  han hecho referencia a su relación con las drogas y “revientes” de aquellos tiempos. ¿Cómo se manejaron ustedes?

Tapia:  Yo fui obrero. Vengo de un lugar donde el único reviente era tomarse un vino cuando salías de laburar. Mi viejo construía y yo laburé mucho con él. Hacía pintura de obra, estudié inglés y varias cosas más. No tuve mucho tiempo para eso. La Mississippi tiene un origen laburante, nunca convivimos con ese reviente. Somos tipos de otro palo. Éramos de ir a tomar vino y ginebra en bares de obreros. Las drogas fueron parte de una explosión social en los 60′ y después, en los 90, se lograba que un pibe mate una vieja. El mundo es diferente. Es una droga. Como la televisión e internet. Hay “hipercomunicados” que parecen inyectados de algo. Están uno lado de otro y no se hablan. Es una adicción de algo que no se termina nunca, una caja Pandora que se abrió.

–  ¿Por qué los grandes músicos de la historia no vienen de una clase trabajadora?

Tapia: Es cierto. Las excepciones fueron “El Carpo” y Miguel Abuelo, que era un talento viajero. Igual eso no garantiza el talento. Hubo un momento en el rock argentino que solo tenían la posibilidad los que podían ser bancados económicamente por alguien.  Los demás estudiaban o trabajaban, no había otra posibilidad.

– La de talentos que habrán quedado en el camino…

Tapia:  Si, seguro. Pero era la realidad.

PITI FERNÁNDEZ, EN LA PREVIA A LOS 30 AÑOS DE LA MISSISSIPPI

 

– Y ustedes, ¿cómo se insertaron en el mundo del rock?

Tapia:  Laburando. Siempre le metimos mucho laburo. Nunca tuvimos una a favor, fácil. Tampoco tuvimos muchas contras. No somos cholulos y nunca nos colgamos de nadie, entonces las cosas a veces son el doble de largo. No somos músicos de andar a los abrazos. Nosotros vamos a trabajar y hacemos lo nuestro. Nos gusta eso. Venimos  todos de clase media laburadora, algunos estudiamos, otros no. Y tenemos una educación personal típica de nuestra generación. La de Malvinas. No tuvimos una juventud muy hermosa a nivel libertad. Nos tuvimos que criar solos con nuestra cultura y dándonos cuenta que lo que te enseñaban en la escuela era muy raro. Los padres no te daban mucha información.

– Se criaron en la adversidad. ¿Eso los motivó aún más a rebelarse y a ser creativos?

Tapia:  Mi generación sacó un montón de talentos. La educación te la hacés vos, Estudié un idioma desde chico y otro ya más de grande. Mi ejemplo es Antonio Carrizo. De la vieja escuela de los tipos estoicos, que se hacían solos, autodidactas. Yo tuve grandes profesores de historia y literatura que me marcaron. Nos hablaban de cosas que no se podían en plena dictadura. Cerraban las puertas porque hablaban de cosas prohibidas para la época. Imaginate que los preceptores eran policías activos. Era un momento muy difícil. Por eso me rio cuando la gente me dice que tiene problemas. Lo que hay que tener siempre en claro es saber quién es tu enemigo. Porque creces sabiendo cuál es tu lugar en la sociedad. Nosotros sabíamos a quien no le gustaba lo que hacíamos. Soy feliz de pertener a una generación que se formó, que sabe escribir, expresarse.

 

– ¿Y tus viejos te apoyaron?

Tapia:  Mi viejo era un tipo muy libertario. Gente muy simple y laburadora. Siempre me apoyaron. Estudié música y después la dejé. El servicio militar me sirvió para conocer a un muchacho más grande que había pedido prórroga, él tenía 27 y yo 18. Él me enseñó lo que era el blues. Tocaba muy bien la viola, como Clapton (risas). Yo ya tocaba folk. Pero este hacía acordes que no estaban en mi repertorio (risas). El me recomendó discos de Muddy Waters. Eran muy caros en esa época, entonces compraba cassettes grabados. Ya mi viejo tenía discos de BB. King. Después conocí el blues más oscuro, que es tremendo.

 

– ¿Nunca viajaste a la cuna del blues?

Tapia:  No. Pero viajé por muchos lugares y me di cuenta que el blues dejó su marca en todas las culturas. Los rusos tocan blues, los argentinos tocamos blues.

 – ¿Cómo se llevaban con las otras bandas que surgieron en los 80?

Tapia:  Pappo´s blues, los Memphis, Las Blacanblues, La Mississippi eramos grupos que se retroalimentaban. Esa movida tan grande permitió que grupos internacionales se interesaran por venir a la Argentina. Fue un momento histórico.

 

– ¿Cómo se puede crear en un país tan complejo como este?

Tapia: Es algo muy interesante. Argentina es el país más creativo del mundo. Para mí. Y lo dice mucha gente de afuera. BB King decía siempre que el blues argentino le gustaba mucho más que el inglés. Le gustaba la sangre que se le pone. La Argentina es un país de artistas. Van 60 mil personas a un estadio a ver un show y el 50% es músico. Es mucho. Duplicamos a Brasil, por ejemplo. Somos inquietos, por eso nos destacamos. Es un país netamente cultural. No hay un gran público para todo. Pero cada banda tiene su público, es increíble.

 – Desde los comienzos hasta hoy, ¿qué modificaciones hiciste al momento de componer?

Tapia:  Componer es un momento en la vida. A componer se aprende con el tiempo. Cada canción es un sinónimo de otra canción. El amor, la vida y la muerte siempre son los ejes. Al comenzar a componer me hacía mucho problema. Analizaba mucho. Ahora mi sistema es dejar pasar mucho tiempo. Dejarlas en la cabeza y no anotar nada. Después se me ocurre otra palabra y ese es el hilo conductor. En los grupos se hace mucha melodías, mucha música y después te ponés a pensar que letra entraría. Siempre escribo viajando. Nunca quieto. Soy escritor kinético, que acciona su cabeza en movimiento. Tengo que moverme para escribir. Siempre fue así.