Spinetta es energía

Por Nicolás Poggi

Lady Gaga dijo que se dedica a la música no por el éxito sino para transformar. Pocos artistas de nuestras pampas han transformado tanto a esta pequeña parcela de la humanidad como Luis Alberto Spinetta. Spinetta, el de la “indómita luz”, el creador permanente, el ser íntegro, el de la obra que lleva toda una vida, el de “mañana es mejor”, el que se aburría si no cambiaba de lenguaje musical, el que tenía miedo de terminar como Artaud, el de las bandas eternas. Spinetta hoy es energía y la podés encontrar en cualquier lado.

El documental “Bios” de Nat Geo acierta en poner en pie de igualdad –en palabras de Ricardo Mollo- la extraordinaria capacidad artística del homenajeado con su calidad humana. Desde joven Spinetta fue aquel que tocó cada vida con la que se cruzó. Por eso es emocionante ver a Emilio Del Guercio y Rodolfo García conmoverse en un auto al escuchar una grabación casera de Almendra, como si no hubieran pasado 50 años; o admirar la inquietud final del artista que, en vez de dejar un mensaje, prefiere hacer preguntas. El mismo que, de adolescente, fue capaz de escribir “Si no canto lo que siento me voy a morir por dentro”.

Entre las primeras escenas del documental, cuando Catarina Spinetta visita la casa natal de su padre y es recibida por su tío Gustavo, se ve al pasar, mientras le abren la puerta, una batería que descansa en el interior del hogar. Ese instrumento ahí, en silencio, aguardando ser abordado para el momento musical, es la expresión perfecta de la creación como modo de vida y de la mirada de futuro que siempre tuvo este artista. Eso es (y será) Spinetta: que haya una batería esperando en una casa. Si no canto lo que siento me voy a morir por dentro.